La sílice cristalina es la forma cristalina natural del dióxido de silicio (SiO₂), un mineral muy extendido en la corteza terrestre.
Se encuentra en numerosas rocas (arenisca, granito, arena, etc.), de tal manera que constituye uno de los componentes principales del suelo y de los materiales de origen mineral.
Sommaire
¿Dónde se encuentra la sílice cristalina?
| Los materiales | % de sílice cristalina en estos materiales |
| Sílex, arenas silíceas | > 90% |
| Cuarcita, arenisca | > 90% |
| Gravas | > 80% |
| Granito | 20% a 45% |
| Pizarras | 40% a 60% |
| Pizarra | 40% |
| Arcillas | De 5% a 50% |
| Diatomita natural | De 5% a 30% |
| Dolerita | 15% |
| Minerales de hierro | De 7% a 15% |
| Mármol | 5% |
| Caliza | 1% |

1. Presencia en estado natural
El cuarzo cristalino (SiO_2) es uno de los minerales más comunes. Ilustra la forma más extendida de sílice cristalina. En la naturaleza, se encuentra en abundancia en:
Las areniscas y el granito.
La arena (del cual constituye cerca del 100%).
Consecuencia: La explotación de la arena o de los áridos (a través de la trituración y el cribado) genera sistemáticamente importantes polvos de sílice inhalables. La sílice cristalina es, por lo tanto, casi omnipresente en los materiales minerales naturales, de las rocas a los sedimentos.

2. En los materiales manufacturados y la construcción
La sílice cristalina también está muy presente en los productos transformados. Se encuentra, en particular, en la composición de:
- Del hormigón, del mortero y de los revestimientos de fachada.
- Del ladrillo y de la cerámica de construcción.
- Del vidrio y de la porcelana (elaborados a partir de cuarzo molido).
- De ciertos plásticos y cauchos industriales (utilizada como aditivo mecánico).

3. El caso particular de los productos específicos (Diatomita)
Ciertos productos de uso común también contienen sílice. El ejemplo más notable es la tierra de diatomeas (kieselguhr), utilizada como absorbente o en la filtración:
- Forma natural: Aunque de origen biológico, puede contener de 0,1 a 3% de sílice cristalina.
- Forma calcinada: Si la diatomita se calienta a muy alta temperatura, la sílice amorfa se transforma en cristobalita. El contenido de sílice cristalina puede entonces aumentar hasta 20–60%.
Los sectores y oficios expuestos a la sílice cristalina
Dado que la sílice cristalina está tan extendida en los materiales, numerosos sectores industriales exponen a sus empleados a polvos de sílice. Según una encuesta (SUMER 2017), aproximadamente 358.000 empleados en Francia están expuestos a ella en el trabajo. Históricamente, los principales oficios afectados son:
Edificación y Obras Públicas (BTP):
Cualquier obra de construcción o de renovación. Las operaciones de demolición, corte del hormigón (sierra, cincel), perforación, martilleo, cepillado o lijado de las estructuras liberan abundantes polvos de hormigón y de piedra (granito, arenisca, revestimientos…) que contienen cuarzo.
Minas y canteras:
Extracción y tratamiento de rocas silíceas (granito, arenisca, silíceos). La trituración de los bloques y el cribado de los áridos producen nubes de polvos finos muy ricos en cuarzo.
Vidrio, cristalería y cerámica:
Fabricación del vidrio y de la cerámica (azulejos, vajilla, aislantes, etc.) a partir de arena/cuarzo. Las manipulaciones y pulverizaciones de sílice son omnipresentes en estos sectores.
Fundición y materiales refractarios:
Prótesis dentales:
El trabajo sobre cerámicas dentales comprende fases de lijado y de pulido que liberan sílice cristalina en forma de micrones.
Otros sectores afectados:
La industria del plástico y del caucho utiliza sílice cristalina como carga (reforzante), e incluso ciertas obras de limpieza industrial (tierra de diatomeas) o de arenado («decapado») exponen a la sílice.
Así, todas las profesiones que trabajan con hormigón, piedra, arena, tierra de diatomeas o sílice fundida deben mostrar vigilancia. Desde el 1 de enero de 2021, Francia ha inscrito estos procedimientos en su lista nacional de procedimientos cancerígenos. Sin embargo, el valor límite nacional no ha sido modificado en esta ocasión (permanece en 0,1/0,05 mg/m³).
Los empleadores tienen la responsabilidad de identificar estas situaciones de riesgo y de formar a los equipos en las buenas prácticas.
Los efectos de la sílice cristalina en la salud

La principal vía de entrada de la sílice cristalina en el organismo es respiratoria. Las partículas de sílice finas (diámetro < 5 µm) penetran profundamente en los pulmones y se depositan allí de forma duradera.
El cuerpo reacciona, por lo tanto, formando nódulos fibrosos: es la silicosis, enfermedad pulmonar irreversible y potencialmente mortal.
La silicosis se caracteriza por una falta de aliento progresiva al esfuerzo, que evoluciona hacia una insuficiencia respiratoria grave. No existe tratamiento curativo aparte de un trasplante pulmonar en los casos severos, y la enfermedad continúa a menudo evolucionando incluso después del cese de la exposición.
Reconocimiento como enfermedad profesional
Además de la silicosis, la exposición crónica a la sílice cristalina favorece el cáncer broncopulmonar. El Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIRC) clasificó en 1997 la sílice cristalina en el grupo 1 (cancerígeno cierto para el Hombre).
Numerosos estudios epidemiológicos han mostrado un aumento del riesgo de cáncer de pulmón entre los trabajadores expuestos al polvo de sílice.
La Organización Mundial de la Salud estima que la silicosis puede, por otra parte, ser reconocida como enfermedad profesional cuando cumple los criterios del cuadro n.º 25 de las enfermedades profesionales (régimen general).
En Francia, aproximadamente 200 casos de silicosis son reconocidos cada año como enfermedades profesionales.
Valores límite de exposición y reglamentación
Consciente de estos peligros, la reglamentación francesa fija valores límite de exposición profesional muy bajos. El Código del Trabajo (artículo R.4412‑149) define la VLEP-8 h para la sílice cristalina: 0,1 mg/m³ para el cuarzo y 0,05 mg/m³ para la cristobalita y la tridimita, medidos sobre la fracción respirable de los polvos.
Existen reglas análogas para las mezclas de polvos silíceos. El respeto de estos umbrales es controlado por organismos acreditados (casi siempre mediante tomas de aire).
Desde 2015, los trabajos que exponen al polvo de sílice en las obras de construcción son objeto de una reglamentación estricta (tolerancia cero para el no respeto de las consignas) a través del «choque sílice» de la CNESST (Quebec) y de la CNAM (Francia).
A título de ejemplo internacional, la OSHA estadounidense (2016) ha rebajado su VLEP a 0,05 mg/m³ (y recomienda 0,025 mg/m³ como valor de acción).
A nivel europeo, la directiva (UE) 2017/2398 ha actualizado la directiva cáncer (2004/37/CE) listando explícitamente los procedimientos que exponen a la sílice cristalina alveolar como cancerígenos.
Notemos por último que la sílice cristalina no tiene clasificación de peligro CLP armonizada (ninguna etiqueta de seguridad suplementaria), pero su reconocimiento a nivel internacional como cancerígeno asociado a enfermedades pulmonares graves refuerza la obligación de prevención.
La prevención y las protecciones
La prevención primaria consiste en evitar la formación de polvo de sílice. La jerarquía de las medidas es la siguiente:
- Sustitución: utilizar un material alternativo menos silíceo cuando sea posible. Por ejemplo, reemplazar la arena de cuarzo por áridos no silíceos, utilizar revestimientos o morteros sintéticos, etc.
- Confinamiento y ventilación: realizar los trabajos en un entorno confinado o en una cabina ventilada bajo depresión, cerrar las zonas expuestas. Instalar sistemas de ventilación local aspirante (encapsulado, campana, cabina) para captar los polvos en la fuente.
- Métodos húmedos: rociar con agua los materiales durante el serrado, el esmerilado o el lijado para impedir que los polvos se dispersen. El serrado de hormigón debe hacerse con rociado continuo.
- Aspiración en la fuente: utilizar herramientas portátiles equipadas con aspiración integrada, o conectar las máquinas a un sistema de aspiración industrial para eliminar los polvos directamente a la salida de la herramienta.
- Protección respiratoria: cuando las medidas colectivas no permiten rebajar la exposición por debajo del umbral reglamentario, los trabajadores deben llevar un equipo de protección respiratoria adaptado. Se trata de máscaras filtrantes P2/P3 (o equivalente) o de aparatos de suministro de aire limpio, según la concentración. Los aparatos deben estar certificados (por ejemplo, NIOSH o CEN) y utilizados en un programa de protección respiratoria que incluya formación y vigilancia.
Como complemento, la formación y la información de los empleados son obligatorias: deben conocer los riesgos ligados a la sílice y saber utilizar los medios de protección. Se exigen controles médicos regulares (exámenes respiratorios, radiografías pulmonares) para las personas expuestas (seguimiento individual post-profesional previsto por el artículo D.461‑23 del CSS). Por último, ciertos usos muy expuestos son objeto de reglas específicas (por ejemplo, el arenado en seco está estrictamente reglamentado, no debiendo el abrasivo contener más de un 5% de sílice libre en cabina abierta).
Lo que hay que recordar de la sílice cristalina
En resumen, la sílice cristalina es omnipresente en las rocas y materiales de construcción. Los profesionales de la construcción, de la industria extractiva y manufacturera están expuestos a ella diariamente, de ahí la importancia del conocimiento del riesgo y de la prevención.
Los efectos sobre la salud (silicosis, cáncer de pulmón) son graves e irreversibles, lo que justifica reglamentaciones muy estrictas (VLEP, clasificación, prohibición de trabajos para los menores, etc.).
