Sommaire
- Un refrigerador adiabático es una inversión que se amortiza fácilmente
- Los costes de instalación son bajos o inexistentes, según el tipo de sistema de refrigeración adiabático.
- El coste de funcionamiento de un enfriador evaporativo es irrisorio
- El coste de revisión y mantenimiento de un enfriador evaporativo es muy bajo.
- Conclusión: el coste de funcionamiento de una nevera es muy bajo, por lo que la inversión se amortiza muy rápidamente.
Un refrigerador adiabático es una inversión que se amortiza fácilmente
Asequible, la refrigeración adiabática es una inversión rentable y de bajo coste. No requiere un presupuesto de la magnitud del aire acondicionado tradicional. La amortización del equipo en 10 años representa sólo unos cientos de euros al año.
Los costes de instalación son bajos o inexistentes, según el tipo de sistema de refrigeración adiabático.
El enfriador adiabático móvil no tiene costes de instalación. Sólo necesitas una toma de corriente para encenderlo.
Los costes de instalación de un enfriador evaporativo montado en el tejado son mucho menores que los de un aparato de aire acondicionado, porque es muy ligero (no necesita refuerzos en el armazón del tejado). Los costes de instalación del sistema de difusión dependen de su complejidad, pero son inferiores a los del aire acondicionado industrial tradicional.
El coste de funcionamiento de un enfriador evaporativo es irrisorio
Corresponde esencialmente al coste del consumo de energía y agua. Como estos dos consumos son muy bajos (véase más arriba), el coste de funcionamiento diario es de unos diez céntimos para un edificio de 250 m².
El coste de revisión y mantenimiento de un enfriador evaporativo es muy bajo.
El mantenimiento de un enfriador adiabático incluye la limpieza del filtro de polvo (mensual), la bandeja de retención de agua y los medios evaporativos, así como su secado al final del uso en verano. El mantenimiento consiste principalmente en cambiar el medio evaporativo cada dos años.
Las revisiones y el mantenimiento no requieren personal especializado con homologación para refrigerantes. Puede realizarlas el personal de la empresa. La sencillez y baja frecuencia de estas operaciones, y su reducida carga de trabajo, hacen que los costes de revisión y mantenimiento sean muy bajos.
Conclusión: el coste de funcionamiento de una nevera es muy bajo, por lo que la inversión se amortiza muy rápidamente.
Los costes de amortización de la compra e instalación del refrigerador, junto con sus costes de funcionamiento, revisión y mantenimiento, hacen que el coste de funcionamiento sea inferior al del aire acondicionado tradicional. Comparado con el aire acondicionado tradicional, el ahorro conseguido supone un rápido retorno de la inversión.
