«No puedes trabajar con la piedra. Tienes que respetarla.
Eso es lo que me dijo mi entrenador el primer día. Diez años después, se ha convertido en mi mantra. Ser cantero en 2025 sigue siendo una cuestión de pasión. Pero hoy también se trata de tomar precauciones.
Sommaire
6.30 h – El taller se despierta
El silencio de la mañana, el olor a café… y el sonido familiar del compresor. Abro las puertas del taller. Hay bloques de piedra caliza sobre caballetes, las herramientas están listas. ¿Qué es lo que más me gusta de este trabajo? La transformación. Coger una materia prima y convertirla en un dintel, una columna, una obra de arte.
Pero en los últimos años, otro tema ha pasado a formar parte de nuestra vida cotidiana: el polvo. El que no siempre se ve, pero está en todas partes. En el aire, en nuestros pulmones. Y a veces, en nuestra salud.
9.00 – El polvo ya no es una fatalidad
En los viejos tiempos, trabajábamos en nubes grises. Los veteranos solían decir: «Tose y se te pasará». Hoy sé que no pasará. Se queda.
En 2025, no podemos seguir ignorando los peligros de la silicosis, la enfermedad pulmonar causada por la inhalación de sílice. Ya se ha cobrado la vida de algunos de nuestros colegas. Por eso tenemos cuidado.
En nuestro taller, instalamos un colector de polvo acoplado a un purificador de aire OberA. El primero capta el polvo directamente en la fuente, lo más cerca posible de los puestos de trabajo. El segundo filtra continuamente el aire ambiente. Resultado: respiras mejor, trabajas mejor.
Desde que establecimos este sistema, es evidente. Menos polvo en los bancos de trabajo, menos en el aire… y menos en nuestros pulmones.


12.30 – Pausa para merendar y conversación
Hablamos de trabajo, hablamos de familia. También hablamos de seguridad. Puede sonar extraño, pero para nosotros se ha convertido en un motivo de orgullo. Trabajar en un taller limpio y bien equipado también significa respetar nuestro oficio y nuestros cuerpos.
También atrae a los jóvenes. Tenemos dos aprendices. Quieren trabajar con herramientas modernas, en buenas condiciones. Rechazan los talleres polvorientos de otra época. Y con razón.
15h00 – Preservar el gesto, sin sacrificar la salud
Todavía hay quien dice «antes era mejor». Puede que sea así. Pero hoy, es más seguro. Y eso no cambia la belleza del gesto. Seguimos tallando con un cincel, a mano, con el mismo cuidado. Salvo que respiramos mejor.
Porque al final, una buena herramienta no puede sustituir al artesano… pero puede protegerle.
18.00 h – Fin de la jornada, orgullo intacto
Guardo mis herramientas. Miro la pieza que he hecho. Una arquivolta para una iglesia catalogada. Hay polvo en mi bata, pero menos en mis pulmones. Y eso lo cambia todo.
La pasión y la prudencia pueden coexistir
Ser cantero en 2025 no significa renunciar a la tradición. Significa enriquecerla. Significa seguir transmitiendo los conocimientos ancestrales utilizando las soluciones actuales.
Con sus purificadores y captadores de polvo, OberA ayuda a los artesanos a construir un futuro más sano y sostenible.
Porque preservar una profesión significa también preservar a quienes la ejercen.

